Hay personas que viven fastidiadas, cansadas, por que nada les interesa. Su sistema de motivacional es inconsistente por no haber definido sus valores ni sus metas ni sus objetivos vitales.
Un aspecto importante de un individuo cualquiera, es la concientización de las motivaciones, que a su vez posibilita los procesos de transformación y de progreso, hasta consolidar las motivaciones al autodesarrollo.
"Dime tus motivaciones y te diré quien eres"
Una institución por tanto deberá ser un organismo, no un mecanismo, debe lograr una comunidad de vida, no una mera cuota de producción. Hay que considerar dos aspectos: la motivación del individuo dentro del grupo y la motivación del grupo como tal.
Debemos entender que el enriquecimiento del trabajo no es tarea de una vez ni de un solo golpe, sino labor administrativa habitual y continúa que debe ser compromiso de todo jefe en cualquier grado jerárquico.
El factor principal que contribuye a transformar el trabajo en primera necesidad de la vida es el aumento de actividad creadora. Desafortunadamente en los países del tercer mundo nos toca vivir un clima de cierta resignación con respecto a la creatividad, parece que pensamos:"las nuevas ideas, las nuevas tecnologías, los nuevos estilos, nacen y crecen en los países más poderosos. A nosotros solo nos toca observar e importar, o copiar"
Por eso debemos cambiar la mentalidad poco creativa para poder generar un ambiente de motivación que permita el desarrollo personal de nuestros empleados y por ende el de las empresas.
Toda administración implica la personalidad del administrador, máxime cuando se trata de tiempo, que no es algo externo a la persona.
"Administrar el tiempo es administrar la vida; malgastar el tiempo es malgastar la vida".
Uno de los distintivos inconfundibles del hombre superior es que sabe siempre hacia dónde va.
Un aprovechamiento adecuado del tiempo permite al gerente disfrutar de su trabajo y su descanso. La autodisciplina significa fuerza de voluntad para hacer las cosas que deben hacerse antes que las que queremos hacer por que nos son más fáciles o agradables. Enfrentándonos a los asuntos en vez de posponerlos, tendremos más tiempo para hacer las cosas. Puesto que es nuestro tiempo lo que estamos gastando, somos nosotros quienes debemos dominarlos, y no dejar que él nos domine. Y nadie podrá dominar su tiempo mientras no esté primero dispuesto a dominarse a sí mismo".
Lo contrario de la planeación es el mexicanísimo: "hacerse bolas", el "ai se va" o el "a ver qué sale".
En la vida tomada en su conjunto, y en sus diversas etapas y escenas, se nos presentan dos alternativas muy diferentes: a) determinar nuestro camino y b) ser juguetes de las circunstancias.
Si es absurdo gastar nuestro tiempo en constantes reacciones y acomodaciones a los planes de otros, entonces la alternativa b) es insensata.
Todos somos administradores, en el sentido que a todos nos toca manejar recursos y situaciones que nos abren camino hacia el logro de nuestros objetivos; sin embargo, la decisión más importante es la que queramos tomar y como queremos ser vistos por los demás.
La esencia principal del trabajo de grupos es la comunicación. Enferma la comunicación, se enferma el grupo; se rompe la comunicación, se desintegra el grupo.
Lo típico del grupo de trabajo es su compromiso de productividad; esta es su razón de ser. Sin embargo generalmente en los grupos productivos la competencia intragrupal puede llegar a ser suicida, la razón:"El individualismo"
La colaboración dentro de una institución cualquiera exige haber cultivado el arte del dialogo, superando el monologo y la polémica; y la tentación de retroceder esta siempre al asecho.
A quienes ocupan los puestos de mayor jerarquía les corresponde concientizarse de que mucha información es valiosísima para las grandes decisiones que se toman en niveles altos, nace crece y florece en niveles inferiores, y que si no existe un clima de colaboración, ésta quedará estancada y no traspasará los umbrales que llegan hasta ellos.
Por esto para lograr un trabajo efectivo dentro de los grupos no requerimos de facilitadores precisos como técnicas de autocrítica o fomento de trabajo en grupo los facilitadores más precisos son actitudes hacia el grupo:
En una palabra, todo lo que hace la convivencia, cálida y viva.